REFORMA DEL CLUB PRENSA ASTURIANA

Oviedo

MEMORIA

El Proyecto se inscribe dentro de un plan de obras de renovación y actualización de las dependencias e instalaciones del inmueble.  Su programa podría dividirse en dos actuaciones:

1-Reordenación de accesos.

Independizando las puertas de entrada al Diario y al Club, lo que facilita una mayor autonomía funcional, y  ampliando y regularizando los espacios de aseos y  vestíbulo previo a la sala incorporando un nuevo puesto de recepción que conecta a modo de grapa las nuevas dependencias con las existentes.

2-Ampliación de la sala principal.

Se aumenta la superficie del salón de actos eliminando una serie de pequeños almacenes adyacentes lo que permite incrementar el aforo hasta las 210 plazas. Más allá de esta operación de adición bidimensional el esfuerzo del proyecto se centra en sumar metros cúbicos jugando con la configuración de los techos, conquistando el espacio entre las cerchas de la cubierta.

Como complemento a esta intervención en la sala se redistribuyen espacios de reunión del Periódico y se reubica la Sala de control de imagen y sonido del Club.

Descritos los condicionantes funcionales de la propuesta, queda hablar del planteamiento conceptual de la idea del proyecto que parte de entender el CLUB como un espacio de intercambio de conocimiento con dos protagonistas, los Ponentes y el Público, y entre ellos la LUZ como elemento jerarquizador de esa relación.

Así, entre paredes y techos que se vuelven oscuros y neutros para ceder protagonismo,  la luz cambia de posición, intensidad y color en función de las necesidades del momento.

Luces blancas que se esconden tras paramentos traslúcidos transforman a los invitados al entrar en siluetas negras que buscan acomodo como letras de textos en una hoja de periódico, la palabra y las personas como protagonistas.

En otras ocasiones la iluminación se vuelve cálida y matizada direccionando las miradas ya sea en una proyección, una conferencia  o un coloquio. Conocimiento y luz como definidores del espacio.

En el suelo una moqueta de un rojo intenso aporta cierto grado de ceremoniosidad al ambiente al tiempo que contribuye a mejorar el confort térmico y acústico.