Colegio de abogados de Oviedo

MEMORIA

El edificio se encuentra en pleno centro histórico de la ciudad de Oviedo, y se levanta sobre las antiguas instalaciones del Colegio S.Isidoro. En el proceso de excavación se descubrieron restos arqueológicos de gran relevancia que tuvieron que ser integrados en el proyecto para su observación y visita.El edificio busca desde su implantación ser leído como elemento de acuerdo entre dos situaciones históricas y arquitectónicamente diferentes, entre las que se ha de situar forzosamente. Para ello y valiéndose de lo que la ordenanza dispone, se potencia el vacío como elemento a través del cual producir el acuerdo entre la nueva edificación y la traza más antigua, adosándose a la de más reciente construcción.

El volumen de la edificación propuesta va a responder igualmente a las diversas solicitaciones del entorno; así se configura un primer cuerpo que integra los restos arqueológicos, caracterizado por una inflexión de sus plantas superiores buscando disminuir la altura en fachada para enlazar visualmente con las existentes a cada lado del solar. Además el volumen del edificio en su desarrollo hacia el interior del solar trata de ocultar en lo posible la presencia de las traseras de los grandes bloques construidos en la calle.

Se ha dispuesto el acceso principal a través de un espacio abierto de recogida que va a comportarse como una fisura entre las edificaciones subrayando la discontinuidad histórica. En la planta de acceso se sitúa el programa  más público del Colegio de Abogados, y se integran en un tratamiento de conjunto los restos arqueológicos de mayor interés. Al fondo de la parcela se sitúa el salón de actos y próximos al acceso, usos de atención pública y administrativos.

En esta planta se encuentra también un acceso independiente para uso de oficinas a partir de la planta segunda, así como el ascensor de coches del aparcamiento subterráneo que se desarrolla en dos plantas.

En plantas primera y segunda se dispone el programa solicitado por el Colegio de Abogados para su propio funcionamiento y en plantas superiores el resto de la edificabilidad disponible; el funcionamiento de éstas es claramente legible desde el interior del edificio a través de un vaciado que recorre las plantas del Colegio desde el vestíbulo principal; por otra parte la propuesta acumula el resto de edificabilidad en un segundo volumen más al interior con la intención de ocultar vistas no deseadas de las traseras de los bloques de viviendas de calle como ya se ha descrito, siempre enlazado con el volumen de fachada, permitiendo una alta flexibilidad de uso a éstas plantas.